Kirchner pone en aprietos al bloque
El Gobierno no quiere cambios. Y trabó las conversaciones con sectores de la oposición y ruralistas. El oficialismo dice que tiene los votos. Entretenidos. Alberto Cantero preside la Comisión de Agricultura mientras el titular de la bancada K negociaba en la Casa Rosada........
Entretenidos. Alberto Cantero preside la Comisión de Agricultura mientras el titular de la bancada K negociaba en la Casa Rosada. Los Kirchner no están dispuestos a realizar más modificaciones al proyecto de retenciones móviles que la Casa Rosada envió al Congreso. Esa posición de dureza impidió al bloque oficialista emitir un dictamen que ratificara la resolución 125 y cerró las puertas con sectores ruralistas y parlamentarios no kirchneristas para conseguir su respaldo. Envalentonado porque considera que tiene los votos suficientes, Néstor Kirchner se negó a elevar los reintegros a los pequeños y medianos productores, como la Federación Agraria les había propuesto a las autoridades de la bancada oficialista en la Cámara baja. En la Casa de Gobierno, Cristina de Kirchner rechazó la posibilidad de llevar a 1.000 toneladas anuales el techo para los reintegros, una medida que ampliaría el universo de los beneficiarios. La respuesta de la Presidenta al jefe de la bancada K de Diputados, Agustín Rossi, le quita margen de maniobra al oficialismo, que cuenta con un apoyo ajustado, admiten en el bloque. Poco después del mediodía, un técnico de la Federación Agraria les confirmó a las autoridades del bloque que la iniciativa que estaban por respaldar “no soluciona las cosas”. También les acercó a Rossi y a la mesa chica de la bancada una serie de propuestas. Con ese paquete de medidas, Rossi se encaminó hacia la Casa de Gobierno mientras en el plenario de las comisiones de Agricultura y Presupuesto sus legisladores hacían tiempo hablando del sexo de los ángeles. En simultáneo, apareció un negociador inesperado. El santafesino Jorge Obeid, que tenía pactada una entrevista previa con Néstor Kirchner en Olivos, también tanteó al jefe. No se movió ni un milímetro. El patagónico es un obsesivo de la discusión que se da en el Parlamento. Antes de su aparición pública en el Mercado Central, donde le dio una nueva vuelta al torniquete que tiene aplicado sobre sus legisladores, realizó un par de llamados telefónicos. En todos los casos se mostró conforme con la discusión que se había producido en el bloque que cerró filas sobre el núcleo del proyecto del Ejecutivo. Así se lo transmitió a Rossi y al titular del cuerpo, el jujeño Eduardo Fellner. Para el kirchnerismo, la negociación con la Federación Agraria es estratégica. Además de buscar una cuña entre las cuatro entidades rurales y neutralizar el discurso de Eduardo Buzzi, que denuncia una y otra vez a los Kirchner por gobernar para los grupos concentrados, el bloque tenía un objetivo concreto: conseguir el respaldo de Claudio Lozano y del bloque del SI. De haber obtenido el apoyo de la Federación Agraria, Rossi habría sumado 10 votos que le hubieran asegurado una votación favorable a la iniciativa del Gobierno. Pero los Kirchner se mostraron inflexibles y con ello se disipó la chance de un acuerdo. Rossi no se dio por vencido y prometió continuar con la negociación. Como parte de esa seducción, hoy intentará aprobar dos proyectos en simultáneo. Una nueva ley de arrendamiento y un proyecto que grava los fideicomisos agrarios, conocidos como “pooles de siembra”. La indefinición de esta negociación fue la que puso un fin abrupto al plenario de comisiones. Esto también explica por qué el oficialismo bajó al debate sin ningún proyecto escrito. A última hora, y luego de haber recibido la negativa de los Kirchner, los diputados con mayor experiencia legislativa trabajaban anoche contrarreloj en la redacción del proyecto que intentarán aprobar hoy. El oficialismo ya pidió una sesión especial para el viernes. De esa manera evitarán el requisito reglamentario de contar con el respaldo de los dos tercios de los presentes para discutir la iniciativa sobre tablas. El kirchnerismo dice que tiene los números suficientes. Afirma contar con el apoyo de 132 diputados del cuerpo. En esa cuenta suman a los cuatro legisladores del bloque que preside Ariel Basteiro y a unos cinco de la Concertación. Los números son muy justos y los díscolos del peronismo repiten que no bajaron sus banderas. Para no fragmentar la oposición, los tres cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti y los tres entrerrianos que siguen a Jorge Busti no descartan unificar posiciones con el peronista bonaerense Jorge Sarghini. Fuente: critica |