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 El joven y prestigioso abogado de Caracas es el más comprometido de los cuatro presos en Miami, tras las grabaciones de sus conversaciones con Guido Alejandro Antonini Wilson. Llegó al “valijero” por orden de altos funcionarios chavistas y fue quien marcó toda la estrategia de defensa basada en justificar el origen de los US$ 800.000 con papeles falsos. Ahora, tiene un defensor experto en acuerdos con la Justicia para favorecer ... perfil/TNA
la situación de los detenidos. Mientras el padre de Maionica niega cualquier “traición”, en Venezuela se afirma que el ministro argentino cenaba con él y otros. Abogado venezolano. Es representado por Rubén Oliva. Por el momento desechó la posibilidad de pedir libertad bajo fianza.
Carlos Kauffmann. Empresario venezolano. Es representado por Jack Denaro. Pidió que revean la posibilidad de libertad bajo fianza. Franklin Durán. Empresario venezolano. Es representado por Edward Shohat. Pidió que revean la posibilidad de libertad bajo fianza. Rodolfo Wanseele Paciello. Empresario uruguayo. Es representado por Sowyma Bharathi. El juez le otorgó la fianza, pero el fiscal apeló. Sigue detenido. “La defensa no cuestiona la prisión preventiva del detenido, aunque se reserva su derecho de volver a abrir este asunto en un futuro.” La declaración en la Corte de Rubén Oliva, el abogado de Moisés Maionica, despertó una alerta roja en Miami, Venezuela y Argentina. ¿Por qué Maionica, detenido junto a Carlos Kauffmann, Franklin Durán y Rodolfo Wanseele Pacielo fue el único que no solicitó una audiencia para replantear la posibilidad de libertad bajo fianza? “Generalmente, eso ocurre cuando un defendido empieza a colaborar con la Fiscalía. En esos casos se firma una especie de contrato de cooperación, a través del cual el detenido empieza a dar información a cambio de un arreglo para libertad bajo fianza, o una futura reducción de la pena. Pero si eso ocurre no se sabe hasta antes del comienzo del juicio, cuando el gobierno presenta la lista de testigos. Aunque en algunos casos esa cooperación resulta obvia”, explica a PERFIL un calificada fuente ligada a la causa. Si esto llegara a concretarse y el abogado venezolano, quien aparece más directamente vinculado a las altas cúpulas del gobierno de su país, comenzara a “hablar” el escándalo del Valijagate podría alcanzar dimensiones hasta ahora desconocidas. Desde Venezuela aseguran que nuevamente funcionarios del Gobierno argentino –principalmente el ministro de Planificación Julio De Vido– podrían resultar directamente comprometidos (ver recuadro). En la mira. Según los informes presentados por el fiscal Thomas Mulvihill, Moisés Maionica fue quien más tomó parte activa en la “conspiración” para silenciar el origen y destino de la valija con los US$ 800.000. Según cita el funcionario judicial, el 16 de septiembre de 2007, Maionica mantiene una conversación telefónica con Antonini en la que le dice que “se involucró en la cuestión a partir de una llamada en conferencia entre la oficina del vicepresidente de Venezuela, la DISIP y él, en la cual le dieron su misión”. Nueve días después vuelven a hablar y le advierte que “para resolver el problema él sólo necesita un encuentro más con el ‘hombre Nº 2’, que volvió a Venezuela”, según figura en los documentos presentados por la Fiscalía. Desde Venezuela corren muchísimos comentarios y anécdotas que hacen referencia al vínculo directo que los Maionica tienen con el recientemente expulsado vicepresidente venezolano Jorge Rodríguez (ver recuadro). Hay quienes sugieren que él podría ser el “hombre Nº 2” al que Maionica se refiere, y que su desvinculación del gobierno de Chávez podría ser una medida preventiva ante la posibilidad de que el abogado detenido se quiebre. En una de las escuchas (la del 27 de diciembre, en el restaurante Jackon’s Steakhouse), Maionica le comenta a Antonini que “él usó a Franklin Durán y a Carlos Kauffmann para ubicarlo”. A partir de esta punta es que la defensa de los otros dos venezolanos detenidos estaría trabajando para intentar despegarse de la acusación de ser agentes encubiertos del gobierno de Chávez, dejando a Maionica solo en eso. “Kauffman y Durán sí eran socios y amigos de Antonini. Maionica no se vinculaba con ellos. El los usó para acercarse al hombre de la valija”, anticipó una fuente vinculada a la causa. Jack Denaro, el abogado de Kauffmann, también se refirió a este tema en la última presentación al fiscal: “La sola presencia de Kauffmann en el encuentro del 23 de agosto no significa que haya participado en la conspiración que continuó hasta el 11 de diciembre”, afirmó. También la Fiscalía tiene en su poder las escuchas en las que se registra cómo el abogado gestionó el encuentro con José Canchica Gómez, el supuesto agente de inteligencia aún prófugo, y la conversación telefónica con el titular de la DISIP (Dirección General de Servicios de Inteligencia y Prevención), Henry Rangel, quien le dice que Maionica “le avisará cuál es la estrategia para cubrir todo”. El riesgo del quiebre. Los cuarenta y tres días que llevan detenidos pesan. Sobre todo porque los cuatro acusados de actuar como agentes de inteligencia del gobierno venezolano en Estados Unidos fueron derivados a la Special Housing Unit (SHU) en el Miami Federal Detention Center, una unidad de aislamiento ubicada en el piso 13 del edificio. Las celdas de esta zona, conocida como “the hole” (el agujero), miden menos de tres metros por dos y tienen una de sus paredes de vidrio blindado para controlar las 24 horas los movimientos de los detenidos. Allí las visitas son más estrictas y esporádicas.
“Se supone que el bureau de prisiones debe ser independiente de la Corte y de la Fiscalía. Aunque en este caso se generan dudas. A los que son enviados allí es porque quieren darles un castigo, como ocurrió con los narcotraficantes Salvador Magluta o Willy Falcón, pero no se entiende en este caso. Supuestamente están ahí para protegerlos, pero ninguno de ellos ha recibido amenazas. Hay quienes aseguran que están allí bajo órdenes del fiscal Mulvihill, que busca quebrarlos”, asegura alguien muy cercano a los detenidos. Pero más allá del intento de quiebre del fiscal, quien podría intentar convencer a Maionica de que lo más conveniente es hablar con su abogado, Rubén Oliva, conocido entre sus colegas como “Motion for rule 35”, que es la indicación que aparece al final de una causa cuando los fiscales hacen una solicitud para rebajar la pena de quienes cooperan. En Caracas temen que Maionica hable, si ya no lo está haciendo. También en Buenos Aires.
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