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El cambio de hora que lanzó Cristina de Kirchner como punta de lanza de su plan energético ya complica al gobierno. Lo había adelantado Ambito Financiero: la protesta de las provincias que lindan con la Cordillera de los Andes, especialmente Mendoza, amenazaba el futuro de esa idea. Ayer, el gobierno ya estudiaba la posibilidad de aplicar dos husos horarios distintos en el país ante la protesta generalizada. Está facultado para hacerlo, y hasta ... ambito-tna
Agustín Rossi, el jefe de los diputados kirchneristas, admitió la posibilidad. El efecto es lógico: hoy esas provincias ya están desfasadas dos horas en relación con la que geográficamente les corresponde. Al adoptar Cristina de Kirchner otro horario para el veranolas aleja una hora más. En Mendoza alegan que desayunarán de noche y cenarán de día; algo similar ocurrirá en La Rioja, donde el sol no se pondrá hasta las 23, como en Ushuaia, aunque allí el efecto es por el verano polar. El problema no es sólo biológico: en esas provincias no habrá ahorro energético. Por el contrario, algunas incrementarán su consumo. Una rebelión federal estaba ayer en marcha. La protesta de las provincias que lindan con la cordillera de los Andes por el cambio de horario para el verano que dispuso Cristina de Kirchner para el 30 de diciembre y el Congreso convirtió en ley esta semana podría terminar complicando al gobierno. Esa reforma no es la base del plan de ahorro de energía pero sí la medida más visible y publicitada. El día de la votación, los senadores y diputados de Mendoza, La Rioja y San Juan se quejaron porque sus provincias quedarían aún más alejadas que en la actualidad del horario que geográficamente les corresponde. La queja de algunos gobernadores llegó ayer a tal nivel que el jefe de la bancada del Frente para la Victoria en Diputados, Agustín Rossi, tuvo que reconocer que el gobierno puede establecer dos husos horarios que rijan en el país para paliar el problema. Frente al conflicto, ayer ya se analizaba la posibilidad de aplicar un horario diferenciado en el país, aunque ese esquema generaría conflictos administrativos. # Habilitado El problema surge porque la Argentina ya tiene su hora cambiada con respecto a lo que fija la división de husos horarios para todo el globo terrestre. Hoy se utiliza como hora de referencia el huso -3 al oeste del meridiano de Greenwich, cuando al país le corresponden dos husos: el -4 para casi todo el país y el -5 para el área cordillerana. Con el cambio para el verano se adoptará el huso -2, franja que corresponde originalmente al medio del océano Atlántico. En realidad, el gobierno quedó habilitado por el Congreso para crear un huso horario desdoblado, con el fin de permitir que la región oeste del país pueda concretar un mayor aprovechamiento de la luz solar. Pero esa posibilidad no está contemplada en el plan del gobierno. Las provincias cordilleranas salieron a cuestionar ayer nuevamente el cambio de hora que comenzará a regir a partir del domingo. Consideran que mientras el adelantamiento producirá un ahorro -aún no mensurado por los especialistas- en la Capital Federal y el conurbano especialmente, en la cordillera se «generará mayor consumo», es decir, el efecto inverso al buscado. # Críticos Por eso Rossi reconoció ayer que se podría autorizar otro huso horario para las provincias del oeste argentino. El propio gobierno reconoce ahora que es posible que existan dos husos horarios en el país, ya que las provincias ubicadas al oeste no están de acuerdo con el adelanto de la hora en 60 minutos y que el cambio será positivo principalmente para la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, donde se encuentra «la mayor demanda energética del país, casi 65 por ciento». En Mendoza, que ya en la actualidad se queja por las diferencias horarias, el gobernador Celso Jaque presentó una propuesta de cambio al proyecto del gobierno y evalúa mantener la hora actual, diferenciándose del resto del territorio nacional. El radical Ernesto Sanz lo apoyó: «Este reglamento generará mayor consumo y un cambio en la vida de los ciudadanos, va en contra de Mendoza». Los mendocinos son los principales críticos de un sistemaque, dicen, les modificará hasta sus hábitos diarios: « Vamos a desayunar de noche y cenar de día», protestan. Jaque, de todas formas, se mantiene aun dentro del corralito kirchnerista, aunque la presión en su provincia aumenta: «Una vez que este nuevo huso esté en funciones y veamos que es necesaria la discusión de un huso horario diferente para Mendoza, lo vamos a discutir», intentó calmar ayer. Ayer brotaron en todas las provincias del oeste opiniones en contra al cambio de hora: algunos físicos creen que se reducirán las horas de sueño, porque anochecerá más tarde. Por ejemplo, los propios informes del Ministerio de Defensa reconocen que en el oeste argentino el sol se pone a las 20.45 pero el crepúsculo vespertino se produce a las 21.13, por lo que, con la modificación del huso horario, el día se estirará hasta las 22.
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