Condenaron a 12 años al abogado que mató a un peatón al intentar dispararle a motochorros

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Silvio Guillermo Martinero, el abogado e instructor de tiro que mató a un cerrajero al dispararle a motochorros que le había robado una mochila con 60.000 dólares, fue condenado a la pena de 12 años de prisión.

 

Si bien la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N° 26 es del 28 de diciembre pasado se conoció en las últimas horas cuando la noticia fue publicada por la web de noticias del Ministerio Público Fiscal.

Por mayoría, el TOC N° 26, integrado por los jueces Patricia Llerena, Adrián Martín y Hugo Decaría, encontró culpable a Martinero, de 47 años, de los delitos de homicidio simple en grado de tentativa en concurso ideal con homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. El Ministerio Público estuvo representado por el fiscal Guillermo Pérez de la Fuente

Según pudo saber La Nación, el 1 de este mes, el abogado defensor de Martinero, Leonardo Rombolá, presentó interpuso un recurso contra la sentencia en la Cámara de Casación Penal.

El hecho por el que fue condenado Martinero ocurrió el 29 de marzo de 2016 en San Martín al 500, en el microcentro porteño. La víctima fue Daniel De Negris Rodao, un cerrajero que se dirigía a su trabajo, el subsuelo de la Galería Jardín.

Esa mañana, De Negris Rodao, de 56 años, no pudo llegar a su trabajo. Cuando caminaba por San Martín al 500 fue alcanzado por las balas que el abogado disparó contra los motochorros que le había sacado su mochila en la puerta del edificio donde tiene el estudio.

Las cámaras de seguridad de la zona filmaron la secuencia: el paso cansino del cerrajero; detrás de él, el incidente; la caída de bruces de la víctima; la aparente indiferencia de varios transeúntes y, enseguida, la marcha a la carrera del tirador, Martinero, un abogado y ex personal civil del Ejército que apareció mencionado en la causa del triple crimen de la efedrina, un hombre vinculado con una presunta "cueva" financiera y con nexos con droguerías sospechosas en la mafia de los medicamentos.

Al fundamente el fallo condenatorio, la jueza Llerena explicó: "Considero que Martinero tuvo un conocimiento de un peligro descubierto, por lo que su conducta es dolo. Este último peligro se concretó ya que De Negris Rodao falleció como consecuencia de uno de los proyectiles que salieron del arma que llevaba. Las circunstancias que rodearon el suceso, implicaron que el peligro de causar la muerte a otro no era remoto, y Martinero conocía este riesgo - ello debido a sus características personales, a la forma en la que disparó, en la dirección en que lo hizo, y en las peculiaridades de la zona en que lo hizo".

En el voto de minoría, el juez Martín sostuvo que no hubo dolo. "Considero que el disparar contra un objetivo claro y muy cercano, con un arma precisa y confiable, durante escasos segundos, y cesar su accionar cuando el blanco apuntado ya se aleja algunos pocos metros, impide -a mi criterio asignar la responsabilidad dolosa por una muerte ocurrida a muchos metros de distancia y luego de, al menos, un rebote", afirmó. Y, entendió, que correspondía una pena de nueve años de cárcel.

En su alegato, el fiscal Pérez de la Fuente sostuvo que el acusado es "un tirador experto, que no es un improvisado ni un aficionado, que poseía gran experticia en tiro con blancos móviles".

"Con la pistola [una marca Glock calibre .40] en la mano, ganó la calle y disparó cinco veces contra los autores del robo. Explicó que no disparó con fines intimidatorios, ni en dirección al aire, que disparó hacia el cuerpo de los motociclistas, a los cuales no llego a impactar, hasta donde el sabia, pero que dos de los disparos impactaron uno en un Peugeot 208 dominio MUD 502 que circulaba por la calle San Martín con dirección a Tucumán y el otro lo hizo en la espalda de Negris Rodao, causándole la muerte por hemorragia interna y externa a raíz de las lesiones", afirmó el fiscal en su alegato, según se desprende de la sentencia.

El representante del Ministerio Público tuvo en cuenta que el horario en que ocurrieron los hechos, las 9.26, por la calle San Martín caminaba una gran cantidad de peatones. "Martinero era consciente y sabía que generaba un peligro para todos los que se encontraban en la zona, aun si se quiere aceptar que disparo hacia el suelo, cuando el adoquín podía hacer salir la bala para cualquier lado, creando una situación de peligro para la vida de cualquier persona que circulaba por ese lugar, la cual acepto conscientemente, no pudiendo descartar de ninguna manera que el resultado de muerte se pudiera generar contra alguna de las personas", sostuvo el fiscal en su alegato, donde pidió 12 años de cárcel.

Durante el debate, el acusado dijo que lamentaba "la fatalidad de lo acontecido", que "nunca salió a matar ni se le cruzó en ningún momento por la cabeza que eso podía pasar". Aseguró que "tiene un profundo dolor por la muerte de una persona inocente" y le pidió "profundas disculpas a los familiares de la víctima".

En su indagatoria, el abogado afirmó que "nunca tuvo intención de herir a alguien y mucho

menos de matar a las personas que se dieron a la fuga o al inocente que ni siquiera tenía en su vista, que no estaba en su línea de tiro".

 

Autor Gabriel Di Nicola

fuente lanacion

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