Parafraseando el Manifiesto Comunista podría decirse que un fantasma recorre las elites argentinas: la posibilidad de que Cristina Kirchner se presente en las elecciones de la provincia de Buenos Aires y las gane.Por Eduardo Fidanza

El primer plato, fue la masiva movilización del 1° de abril, con la que el oficilalismo recuperó las calles.Mañana habrá un hecho inédito en la historia del movimiento obrero, ya que el presidente encabezará el acto mayor por el Día de los Trabajadores, organizado por el titular de las 62 Organizaciones, Gerónimo Venegas.Por Jorge Augusto Avila

Por Rubén Torres.

En 1971 se pensó estar dando un salto social: un segmento muy vulnerable recibiría cobertura médica; hoy, una de cada 10 personas tiene PAMI.

Festejamos el metrobus como si fuera la obra del Eurotúnel que pasa por abajo del Mar del Norte uniendo Francia con Gran Bretaña. Por Alejandro Borensztein

Si el pensador chino, que murió quinientos años antes de la era cristiana, hubiera llegado a conocer la Argentina, habría estado permanentemente maravillado porque aquí compartimos, desde siempre, una realidad virtual, en la cual nada de lo que vemos o hacemos es cierto, mientras ignoramos las normas elementales que permiten a los hombres vivir en comunidad. No me refiero a las leyes, de por sí bastante extrañas y contradictorias, sino al modo en que las aplicamos, según nuestro personal punto de vista, en general reñido con el de la sociedad en su conjunto; y, en la duda, optamos siempre por el que más conviene a nuestro relato, individual o colectivo. Por Enrique G. Avogadro 

La explosión de la posverdad es atribuida a Trump, pero no hay que olvidarse de Guillermo Moreno.Cuando un tipo no sabe como explicar que las cosas no salieron como debían salir o como él dijo que iban a suceder, suele justificarse con la deplorable frase “lo que pasa es que, en este tema, no siempre dos más dos es cuatro”. Un clásico.Por Alejandro Borensztein

Un buen sector de los políticos, especialmente entre los peronistas, preferirá eludir los grandes riesgos, limitarse a cambiar las cosas ligeramente, eliminar lo más escandaloso, mejorar el diálogo, hacer una limpiada de cara y mantener lo sustantivo de un estado de cosas caótico pero altamente productivo para quienes lo gobiernen. Suele llamarse a esta alternativa “transformismo”: el famoso “cambiar algo para que nada cambie”.

Hoy el descreimiento general sobre las instituciones, de las autoridades que nos gobiernan y de los partidos que pretenden representarnos, ha abierto un vacío todavía sin nombre en el imaginario . Mientras Venezuela se desangra, los escarceos electorales asoman  en la Argentina, a pesar de los brotes rojos de un crimen brutal en las tribunas futboleras, los los pronósticos económicos endebles y el resurgimiento personalista de los intendentes.Las estrategias no pueden prescindir de un diagnóstico acertado ya que de otro modo estarán siempre condenadas al fracasos.Si no se logra distinguir lo que tiene de inédito el actual escenario político, económico y social, se equivocará  el diagnóstico y difícilmente podrá ser  diseñado con posibilidades de éxito, un proyecto que permita construir desde la unidad nacional, un nuevo horizonte republicano.

Los Kirchner gobernaron negando la realidad y esa confusión los llevó a dejar una herencia difícil de remontar. Néstor era un hombre que atraía la suerte. Por eso ocurrió lo mejor que le pudo pasar a su memoria...Por Carlos Leyba -Envío especial para TNA-