El efecto Conmebol

Ernesto Bobek Cáceres
Lectura

 


... entidad a cargo de la organización y supervisión de la Copa Libertadores de América, un trofeo añorado por los clubes de todo el continente.
 
El novel árbitro cumplió una eficiente labor dirigiendo los 45’ que se jugaron. Cuando sobrevino el caos no supo, no pudo o no quiso asumir la responsabilidad de suspender el encuentro, que valga decirlo, era exclusivamente suya. Por su parte las autoridades de la CONMEBOL en el estadio demostraron su incapacidad para encontrar una solución eficaz  que permitiera la salida de los jugadores heridos del estadio para su pronta atención médica.
 
Quedó al desnudo la complicidad de autoridades del club, el personal de seguridad privada y de los más de 1.000 efectivos de la Policía Federal ya que brillaron por su ausencia cuando se los necesitó. Los jugadores del club local que aplaudieron a los violentos contribuyeron a un caos que afortunadamente no terminó en otro República Cromañón. Las imágenes del desmadre -para vergüenza nacional- recorrieron el mundo entero.
 
Trasladado el tema a lo administrativo -y sin dejar de resaltar que hasta el presidente de la FIFA, Joseph Blatter pidió sanciones ejemplarizadoras-, todo concluyó con la lógica pérdida del partido para el club local como pena mayor, y con sanciones futbolísticas que más se parecen a la penitencia a un niño que no tomó la sopa.
 
Los efectos de lo acontecido no pueden ser más dañinos para la sociedad. El mensaje, a pocos meses de un acto electoral transcendente y definitorio para el futuro del país es claro: La ineptitud y el descaro son la norma. La anomia, casi una biblia. 
 
Padecemos una ley de Murphy invertida: Si algo sale bien no lo grite, no lo cante, es mera casualidad.
Quienes manejan el país han creado la filosofía del Modelo, desalineada óptica desde la que hasta lo evidente es relativizado. Así lo vimos con el INDEC, y con los índices de delincuencia y pobreza entre otros rubros. Es entonces que desde los delincuentes del estadio de Boca -me refiero a quienes con organización e inteligencia previa lanzaron el gas pimienta-, pasando por dirigentes, seguridad privada y policía que liberaron zonas para que todo eso pudiera acontecer se parecen mucho a quienes nos gobiernan, incluida una buena parte de la oposición.
 
Los violentos que arrojaban botellas y amenazaban tienen su correlato político en las nuevas camadas de funcionarios que se han patentizado en los últimos tiempos: Las de la militancia. Esta nueva categoría política la esgrimen quienes son nombrados sin méritos plausibles en algún cargo remunerado en exceso, y defienden su vergonzante conchabo en haber militado (¿?) durante largos años. Traducido, el haber concurrido a actos donde se pasaba lista y se pagaba a los asistentes con dinero de los contribuyentes para cantar consignas digitadas para esa masa específica y aplaudir lo que se les diga que aplaudan.
 
Siguiendo este parámetro llegará el día en que una designación entre dos militantes se definirá de acuerdo a quién de ellos comió más choripanes pagados con la miseria del pueblo. El genio de Enrique Santos Discépolo en su “Cambalache” fue superado por la  realidad nac & pop que supimos votar. ¿Estaremos en poco más de seis meses capacitados para reaccionar, enmendar el error y rescatar la República? En términos futbolísticos el futuro no depende de otros resultados, sino de nosotros mismos.
 
(Abogado Justa Causa)
BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.