La Legislatura bonaerense sancionó una ley que consagra, emulando al Ministro de Propaganda de Hitler y como dogma, la cifra de 30.000 desaparecidos durante el proceso militar de 1976/83, y pretende sancionar gravemente a quien la ponga en duda. Por Enrique G. Avogadro

Permítame explicarle por qué la semana pasada no respondí a cada uno de los comentarios que me enviaron, como hago desde hace catorce años. Sucedió que, contra mi costumbre de emitir mi opinión sólo los sábados, difundí el miércoles la denuncia penal que formulé contra Hebe de Bonafini y los organismos de pseudos derechos humanos, apólogos del terrorismo; el 1° de abril, la nota "Momento Crucial"; y el mismo día, al regresar de la marcha cívica, una sola frase que me salió del alma: "Contra el escepticismo y la apatía, contra el sábado y el sol, ¡SI, SE PUDO!".Por Enrique G. Avogadro

"Trata de ser siempre honesto contigo mismo". Andrea Camilleri.

La semana ha sido sumamente complicada, y se han gastado ríos de tinta en comentarlo.por Enrique G. Avogadro

El Boletín Oficial confirmó que el Presidente había reconsiderado su decisión de transformar en "móvil" el feriado del 24 de marzo y, enmascarándolo con otros dos días patrios, dado marcha atrás manteniendo su condición de "fijo".Por Enrique G. Avogadro- Envío especial para Total News-

"No por casualidad las reformas son tan difíciles. Ni por otra razón quien quiere cambiar de verdad las cosas,para propiciar al país un horizonte de mayor bienestar y progreso, a veces se siente solo".Fernando Henrique Cardoso

 

Esta tarde, a las 19:00 (con mis amigos, nos reuniremos a las 17;45 en Callao y Juncal, para después marchar al Obelisco), quienes queremos vivir en paz y en democracia  y estamos hartos de aquéllos que quieren, una vez más, poner ambos valores en riesgo, saldremos a las plazas de todo el país a expresarnos.por Enrique G. Avogadro

 

 No se trata de una marcha a favor del Gobierno, sino a favor de la Constitución y de la ley. Piense usted de qué lado de esa línea esencial está y, si coincide con ambas premisas, hágase un favor a usted mismo, a sus hijos y a sus nietos, y acompáñenos.

 

No importa que tenga, como yo mismo, tal o cual queja respecto a la gestión del Gobierno, porque hoy es otra cosa lo que está en juego: la Patria misma. Es que el más impúdico peronismo, el que está agazapado y quiere retornar, sólo entiende el diálogo si éste conlleva el control de la calle; si se las dejáramos, si permitiéramos que continúe la impunidad, todo estará perdido. La mayor prueba de cuánto preocupa el tema la constituye la ingente campaña que desató en las redes, con mensajes contradictorios, para debilitar la convocatoria.

 

Porque, si permitiéramos que los ladrones y criminales de siempre, que quieren evitar la cárcel y seguir robando, ahora saquen a empujones y panzazos a las actuales autoridades, nos miraríamos en el espejo más terrible que hoy ofrece nuestra región, la tristísima Venezuela, un país en el que ha desaparecido todo esbozo de legalidad, donde la gente se está muriendo de hambre, donde se encarcela sin juicio, donde no se puede acceder a los remedios y, pese a que flota sobre un mar de petróleo, el chavismo ha llevado a la ruina a fuerza de latrocinio y narcotráfico.

 

Jorge Fernández Díaz, a quien nadie puede acusar de hombre de derechas, acuñó una metáfora genial para describir la sensación de insatisfacción de muchos argentinos ante una economía que, según creen erróneamente, no termina de levantar cabeza: “El jumbo  venía en picada, la cabina permanecía tomada por jihadistas y los pasajeros se disponían al infierno del final. De pronto Macri y sus muchachos derrotaron a los mujahidines, tomaron el control, evitaron que la nave se estrellara y comenzaron a estabilizar el vuelo: en ese instante los viajeros se quejaron porque el pollo de la cena estaba frío”.  No pretendo quitarle responsabilidad al Presidente, porque llevo más de un año enrostrándole haber cometido el imperdonable error de no informar a la ciudadanía acerca del estado real del país y su economía cuando Cristina Kirchner literalmente le tiró el gobierno –recuerde que ni siquiera aceptó entregarle formalmente los atributos del poder- por la cabeza.

 

Muchos dicen que no están dadas las condiciones para que se produzca un golpe de estado de la oposición más cerril, y podría coincidir con esa posición si se tratara de tanques en la calle, como sucedió cuando fueron derrocados Arturo Frondizi, Arturo Illia y tantos más. Pero hoy estamos frente a algo infinitamente peor: recuerde qué pasó en el acto del 24 de marzo en Plaza de Mayo, y la renovada apología que muchos políticos peronistas están haciendo del ERP y Montoneros. Cabía esperar algo así de Bonafini o Carlotto, de los grupos guevaristas o de las izquierdas trotskistas, pero no de tipos como Pichetto o Gioja. Si se califica públicamente al Gobierno de ilegítimo y dictatorial, como se hizo hasta en La Haya, se habilitan las posturas de quienes finjan resistir a la opresión y tomar las armas –las bombas, los secuestros- para desalojarlo.

 

Y hasta quienes huían del kirchnerismo -al cual apoyaron tan callada y humillantemente durante doce años- como si fuera la peste, se juntaron tan contentos en el congreso del PJ para distribuirse las miserables canonjías partidarias. Hasta Patotín Moreno ha vuelto al ruedo en estos días, clamando por una unidad que los contenga a todos, incluido Sergio Massa y su desmemoriado Frente Renovador; si lo lograran, una vez más estaríamos en manos de una asociación ilícita cuyo único propósito es recuperar el poder y, con él, robarnos el futuro a mansalva.

 

Quiero manifestar mi admiración más profunda por María Eugenia Vidal, Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, quien logró evitarnos a todos, más allá de los bonaerenses, que Anímal Fernández triunfara en ese distrito y, con ello, permitiera que Lancha y el Chino (verdaderamente, parecen apodos carcelarios) se instalaran en la Casa Rosada. Esta semana, Marcelo Longobardi y Jorge Lanata la entrevistaron en conjunto (puede escucharlo en https://tinyurl.com/lhtxqzw), y debo confesar que consiguió emocionarme.

 

Cambiando de tema, y dado que la Legislatura de la Provincia que encabeza ha sancionado una ley (espero que la vete) que establece como verdad revelada la cifra de 30.000 desaparecidos –reconocidamente falsa- y prevé sanciones para quien la niegue, me permito formular una sugerencia: que los organismos que exigen la continuidad de ese dogma y pretenden seguir haciendo negocios y política con él mientras nos niegan el acceso a la historia, suministren los datos filiatorios de todos ellos (nombre, número de documento, etc.).

 

Para concluir, quiero expresar mi conmovido agradecimiento a todos y cada uno de ustedes que se solidarizó conmigo y me ofreció su apoyo y acompañamiento por mi denuncia por incitación a la violencia y apología del delito que formulara, y que está en manos del Juez Claudio Bonadío. De verdad, ¡muchas gracias!

Los disfraces han desaparecido, los antifaces han sido olvidados y ya todos sabemos quién es quién en el baile. Después del carnaval, el miércoles de cenizas nos traerá nuevamente a la realidad pero, como la semana hábil será muy breve, el final de fiesta se producirá el lunes 6 de marzo.

Esta semana el mundo entero, y nuestra región en especial, recuperó su capacidad de asombro, ya que Occidente está cambiando a una velocidad no imaginada hasta hace escaso tiempo. Por Enrique G. Avogadro-TNA-

“El peor enemigo de un gobierno corrupto es un pueblo culto”.El sábado 1° de abril, a las 18:00 horas, ha sido convocada la ciudadanía para expresar, en todas las plazas del país, su innegociable decisión de vivir en democracia. Se pide que los asistentes no lleven banderas partidarias, para demostrar que no se trata de dar apoyo a fuerza política alguna, sino de rechazar todos los movimientos destituyentes –el llamado “club del helicóptero”- que hoy pretenden expulsar al circunstancial ocupante de la Casa de Gobierno para regresar al país que sueñan seguir depredando impunemente. Por Enrique G. Avogadro

Mauricio Macri comenzó su período con un par de zapatos tan bien lustrados que permitían reflejar,  bajo las faldas de Cristina, las negras intimidades del kirchnerismo.Por Enrique G. Avogadro

Ayer a mediodía, el mundo cambió por el impacto de un fenómeno cuyas consecuencias aún son una incógnita para muchos, pese a haber escuchado el discurso de asunción de Donald Trump, por la sorprendente integración de su gabinete.Por Enrique G. Avogadro

 

 

 

 

“El destino de nuestros nietos no cuenta nada cuando se lo compara con el imperativo de que mañana aumenten los beneficios”.Noam Chomsky

 

 

 

 De todos modos, ya hay alguna certeza: el nuevo mandatario norteamericano ha generado en su sociedad una fractura que mucho se parece a la grieta que aquí construyeron los Kirchner; también son idénticos su populismo, su relación con la prensa y, sobre todo, su megalomanía.

 

 

 

Pero algo hay que reconocerle: logró expresar el resentimiento del interior profundo contra la globalización de la economía mundial. Y en eso resulta posible coincidir, a poco que pensemos en los rasgos que la han marcado en las últimas décadas: la monstruosa concentración de la riqueza en pocas manos (ocho hombres tienen tanto dinero como la mitad de la humanidad) y, sobre todo, el anonimato del capital. Que ese resentimiento se produzca cuando el país tiene la menor tasa de desempleo en años no fue óbice para que el magnate viera frustrada su carrera hacia la Casa Blanca.

 

 

 

El paquete accionario de control de la principal empresa del mundo en producción de bienes tangibles (General Electric) equivale sólo al 2,5% de su capital; el resto se encuentra atomizado en manos de carpinteros alemanes, agricultores italianos, ricos chinos, compañías japonesas, fondos de inversión, etc. Y esa situación se repite en la enorme mayoría de aquéllas que cotizan en las bolsas de valores de todo el mundo.

 

 

 

Los capitales se mueven por el mundo a la velocidad de las transacciones cibernéticas, sin importar en absoluto cuáles sean los efectos que esa migración produce en los países. Esa situación hace que los presidentes de las compañías –los famosos CEO’s- y sus ejecutivos sean meros gerentes, a los cuáles sólo se les exige cumplir una regla: generar beneficios; cuando no lo hacen, y aún con ingentes indemnizaciones, son despedidos sin piedad por las asambleas de accionistas.

 

 

 

A partir de esa máxima, dejó de tener relevancia alguna el lugar en que se encuentran las plantas fabriles, y éstas son trasladadas a países con costos laborales inferiores y con sistemas impositivos más beneficiosos para el capital. Si, para cumplir el objetivo, resulta indispensable sumir en la pobreza a las personas que trabajaban en las fábricas abandonadas, se lo considera “daños colaterales” y, por supuesto, perfectamente admisibles.

 

 

 

El ejemplo más paradigmático es la ciudad de Detroit, en Michigan, otrora capital mundial de la industria automovilística: hoy está abandonada y en ruinas, literalmente quebrada por las deudas, arrasada por el desempleo, la miseria, la violencia y la drogadicción. Y todo esto se produjo porque las grandes automotrices se radicaron en otras latitudes, se llamen Japón, China, Corea, etc., para vender en Estados Unidos.

 

 

 

Donald Trump ratificó ayer que hará lo que dijo en su campaña electoral: imponer el proteccionismo a la economía de su país, de la mano del “compre americano”; varias empresas, que tenían planes de inversión en México, se curaron en salud y, aún antes de su asunción, los suspendieron o, lisa y llanamente, los cancelaron por el temor que generó la imposición de gabelas de importación que las sacaría del mercado.

 

 

 

Esa vuelta a atrás en la apertura económica, que lo hizo reiterar que abandonará los grandes acuerdos de libre comercio –NAFTA, en especial, pero también las negociaciones del Transpacífico- implicará, necesariamente, un aumento en las tasas de interés mundiales, forzadas por unos Estados Unidos transformados en una verdadera aspiradora de fondos, y los países emergentes –como en el nuestro- verán encarecerse su endeudamiento y crecerán las dificultades para exportar productos industriales al mayor consumidor mundial.

 

 

 

El otro aspecto del monumental movimiento tectónico que se registró ayer son las relaciones internacionales de la mayor potencia militar del globo. Trump ha reconocido informalmente a Taiwan, y anunciado que limitará los intentos de China de extender su soberanía al mar que rodea su oriente cercano y su sudeste. Beijin, como era previsible, reaccionó oficiosamente planteando la posibilidad de un conflicto bélico que, de producirse –estudios de la Universidad de Harvard lo consideran probable- arrastrará al mundo todo y hasta podría poner en peligro su supervivencia.

 

 

 

El nuevo Presidente, por lo demás, ha reafirmado su simpatía con Vladimir Putin, a quien debe entenderse como la expresión de una sociedad de enorme raigambre zarista, como lo fueron desde 1917 todos los jerarcas soviéticos. La idolatría nacional por sus líderes resulta un elemento fundamental para comprender el por qué del respaldo a las actitudes más alocadas o criminales de éstos, y aún al perdón por los fracasos económicos que llevaron a la caída de la URSS. Cómo se darán las relaciones entre las tres potencias (EEUU, China y Rusia), a la luz de las diferentes alianzas que podrían forjarse entre ellas en pos de la hegemonía es la gran incógnita de los próximos años.

 

 

 

En cuanto a la región, sin duda el hecho más resonante de la semana fue la muerte de Teori Zavascki, integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil y encargado de la supervisión de las investigaciones del Lava Jato, el escándalo de corrupción que está manteniendo en vilo a los políticos y empresarios brasileños, que ha llevado a muchos de ellos a la cárcel y que tiene repercusiones en muchos países. En particular, el Juez muerto estaba dispuesto a convalidar los acuerdos de “delación premiada” de más de setenta ejecutivos de Odebrecht, incluido su Presidente, que significarán un nuevo huracán en nuestro castigado vecino.

 

 

 

Inmediatamente surgieron, aquí y allá, todas las sospechas sobre ese tan oportuno fallecimiento, amplificadas por el segundo aniversario del asesinato de nuestro Fiscal Alberto Nisman. Más allá del contenido de las cajas negras del avión siniestrado, las dudas se disiparán si el propio Supremo Tribunal designara a otro de sus miembros para asumir el rol de Zavascki y, en cambio, se incrementarán si se decidiera esperar a que el denunciado Presidente Michel Temer nombre, con el acuerdo del tan desprestigiado Congreso, a quien deba ocupar su lugar.

 

 

 

El equipo económico del Presidente Mauricio Macri pudo exhibir esta semana algunos logros significativos: la gigantesca oferta de fondos internacionales para su emisión de deuda, el reconocimiento de Davos a la gestión y las consiguientes expectativas de inversión, el cambio del disidente Carlos Melconian (que ratificó su alineamiento con el Gobierno) por el economista Javier González Fraga para impulsar el crédito hipotecario, y los incipientes acuerdos de incrementos salariales por productividad. No es poco, aunque el clima haya producido novedades desagradables para las cosechas. El anuncio de un gigantesco plan de obras públicas (180 mil millones de pesos) que se pondrá en marcha de inmediato traerá aparejado el crecimiento del empleo y una reducción en los costos de transporte, que tanto atentan contra nuestra economía.

 

 

En estos días se ha vuelto a plantear en el imaginario político (¡otra vez sopa!) la idea de que Cristina Elizabet Fernández se presentará en las elecciones legislativas de octubre próximo...Por Enrique G. Avogadro