La tormenta de volatilidad que se instaló en los mercados financieros internacionales en los últimos días, bien ilustrada en el derrumbe del 5% que registró ayer Wall Street, volvió a despertar aquí la demanda de coberturas. Así el precio del dólar en operaciones mayoristas trepa más de 1,5% (25 centavos), y el billete de venta al público ya se pacta a 20 pesos, según el relevamiento de casas de cambio y bancos del Banco Central (BCRA) .

Las cadenas de electrodomésticos y tecnología corroboraron con sus ventas del año pasado una de las verdades más indiscutibles de la economía: cuando un producto baja de precio, su demanda aumenta. Así lo muestran las estadísticas oficiales, según las cuales una estampida de consumidores entusiastas se volcaron a la compra de computadoras portátiles (notebooks), y muchos de ellos para llevarse los productos más costosos, algo que hasta ese momento no hacían.

Siempre que el dólar sube, el inversor minorista compra. No suele ser la mejor decisión en términos financieros, pero si para alguno sirve de consuelo, al menos hoy se puede elegir dónde adquirir los dólares. La diferencia de hacerlo entre un banco u otro o en una casa de cambio no es menor. Según un relevamiento del Banco Central (BCRA) , puede haber una diferencia de hasta 18 centavos en las cotizaciones del dólar.