Los proyectos recibieron media sanción y no se trató la derogación del megadecreto

Politica
Lectura

Hubo acuerdo entre Cambiemos y sectores del PJ y se aprobaron las tres iniciativas que reemplazarían al DNU. La oposición criticó que no se haya votado sobre el megadecreto.

 

Después de arduas negociaciones, la Cámara de Diputados aprobó este jueves a la madrugada los tres proyectos de ley en que se fragmentó el polémico y resistido megadecreto que el gobierno de Mauricio Macri había sacado en enero, para “reformar y desburocratizar” el Estado. Ahora, los proyectos serán girados al Senado.

Cerca de las 3.30, la sesión terminó con revuelo: a la hora de votar la derogación del DNU, el oficialismo y algunos de sus aliados se levantaron de sus bancas.

De esta manera, los proyectos tienen media sanción y continúa vigente el megadecreto hasta tanto se resuelva la aprobación o no de las iniciativas en el Senado.

La llave para avanzar con estas reformas por la vía legislativa, en acuerdo con el peronismo dialoguista, fue la marcha atrás que dio el Gobierno con los cambios más cuestionados, que venían en el paquete de 170 medidas del mega DNU. En primer lugar, tal como adelantó Clarín el viernes pasado, se iba a dejar sin efecto el artículo que habilitaba el embargo de las cuentas sueldo (lo que mejoraba el riesgo crediticio de los bancos, según el oficialismo, pero está prohibido por la Ley de Contratos de Trabajo).

En segundo orden, el Gobierno accedió a retirar el capítulo referido al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, al que se habilitaba a operar como entidad financiera. Este punto se terminó de allanar el miércoles en la mañana, con reunión y dictamen de plenario de las comisiones de Legislación General y de Previsión, a poco de iniciarse la sesión en el recinto.

 

La flexibilización en el uso del FGS era un punto de mucha susceptibilidad en el arco opositor. La massista Mirta Tundis celebró dejar de lado esa medida ante “el desfalco que se podía hacer con los fondos de la ANSeS” y el kirchnerista Julio Solanas siguió preguntando “por qué quisieron apropiarse de esos fondos”. El oficialismo defendía que era una herramienta para "administrar mejor" los fondos de los jubilados. 

Así, el Gobierno buscó salvar el grueso de los contenidos del mega DNU, aprobándolos por ley -falta la sanción del Senado- cuando corría riesgo de rechazo en ambas cámaras, además del malestar en la oposición por una norma firmada por el Presidente que modificaba de un plumazo decenas de leyes. El interlocutor de Cambiemos fue el peronismo dialoguista del interbloque Argentina Federal, que conduce el salteño Pablo Kosiner; desde diciembre con la nueva conformación de Diputados, la bancada que el oficialismo necesita para inclinar la balanza.

Lo que la oposición no quería era que la sesión se cortara de forma abrupta, antes de tratar la derogación del decreto.

 

El polémico DNU quedó dividido en tres proyectos, de simplificación y desburocratización para la infraestructura del Transporte; la Administración Pública Nacional; y el Desarrollo Productivo.

Después de un prolongado debate, las tres iniciativas cosecharon 140 votos a favor. En tanto la oposición aportó 87 rechazos a la primera, 63 votos en contra de la segunda (se abstuvo el Frente Renovador) y 69 sufragios desfavorables a la última de ellas.

La sesión fue la primera “ordinaria” (venían haciéndose “especiales” con temario fijo) desde noviembre de 2016; una “normalización” que pedía la oposición.

 

En el inicio el jefe de la bancada K, Agustín Rossi, hizo una jugada fuerte al mocionar para que el último proyecto del temario -el rechazo o aprobación del DNU- pasara al primer lugar. Dijo que era un trámite parlamentario “plagado de irregularidades”, un “mamarracho” tratar los tres proyectos con el DNU todavía vigente: “Van a intentar aprobar leyes que modifican lo que ya no existe porque fue modificado por el DNU”, explicó.

Desde el Frente Renovador, Graciela Camaño coincidió, y votó la moción con el FpV. Pero antes el massismo fue clave para habilitar con dos tercios (hubo 167 votos a favor, 70 en contra) el plan de labor tal cual se había presentado. Caso contrario la sesión se hubiera caído (y el FR apoyaba que por fin se hiciera una "ordinaria") y sólo se hubiera tratado el tema del DNU (era la jugada del FpV).

 

En el comienzo del debate Axel Kicillof anticipó el rechazo del FpV: “Este decreto para gobernar sin el Parlamento no podía pasar. Y lo vienen a sacar por leyes. De un engendro salen tres engendros. No es sacar burocracia sino regulaciones porque el Estado les molesta”.

Desde Argentina Federal, en cambio, defendieron que “logramos la impugnación de artículos que serían muy perjudiciales vinculados al FGS, a (venta) de bienes del Estado y a la embargabilidad de los sueldos. Era grave pretender que los contratos referidos al FGS quedaran excluidos del régimen de contrataciones del Estado”.

 

fuente clarín

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.