La cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin, ¿enemigos íntimos?

Internacionales
Lectura

El escenario está preparado: el palacio presidencial de Finlandia reluce bajo el sol, y en su interior se darán la mano bajo cúpulas y lujosas lámparas este lunes los que son

probablemente los dos hombres más poderosos del mundo, Donald Trump y Vladimir Putin.

El interés es enorme porque el presidente estadounidense Trump parece tener un extraño vínculo de simpatía con su homólogo ruso, pero también porque es el principal hito de una gira europea en la que antes se dedicó a despreciar la política de la canciller alemana, Angela Merkel, y de la primera ministra británica, Theresa May, así como a amenazar a todos los países de la OTAN.

Pero asimismo porque coincidiendo con la primera cumbre entre Trump y Putin salieron a la luz más revelaciones sobre la presunta intervención rusa en la campaña electoral estadounidense en 2016.

Donald Trump y Vladimir Putin en Danang, Vietnam, el 11 de noviembre del 2017. REUTERS

El encuentro tiene una enorme repercusión internacional y hay acreditados 1.500 periodistas, pero es dudoso si al final habrá o no resultados concretos. Tampoco se sabe si podrá relanzarse una relación que pasa por sus peores momentos en décadas. En cualquier caso, pase lo que pase Trump dirá que fue un éxito como ya hizo con la reunión con el líder norcoreano Kim Jong-un, pese a que ésta acabó con palabras muy bonitas pero ningún resultado vinculante.

Helsinki por su parte está envuelta en la fiebre de la cumbre. Los rostros de ambos dirigentes se ven en numerosas camisetas y botellas de cerveza y una librería vende "matrioshkas" (muñeca rusas) de Putin y Trump.

Mirá también

Donald Trump dijo que quiere ser reelecto en el 2020

A unos 8.500 kilómetros de distancia de la capital finlandesa, en Washington, todo gira en torno a un tema: las nuevas acusaciones en el "Rusiagate". El fiscal especial Robert Mueller acusó el viernes a 12 agentes rusos de haber hackeado los correos electrónicos de los demócratas durante la campaña electoral de 2016. Es la primera vez que se acusa directamente al servicio secreto ruso GRU de ser responsable del golpe de imagen contra el Partido Demócrata de quien era la adversaria de Trump, Hillary Clinton.

Un conjunto de ninots de los presidentes de Rusia, Vladimir Putin (izq), EE.UU., Donald Trump (centro) y Corea del Norte, Kim Jomg-un (der). EFE

La noticia cayó como una bomba. Y sobre todo un detalle de la acusación: los agentes trataron de acceder a los servidores de colaboradores de Clinton en torno o el mismo 27 de julio. El mismo día que Trump dijo en una conferencia de prensa respecto del escándalo de los correos electrónicos de Clinton: "Rusia, si estás escuchando, espero que puedas encontrar los 30.000 emails que faltan".

Pocas horas antes de que se conociera el acta de acusación, Trump se había quejado de que las investigaciones le dificultaban mucho su cooperación con Moscú. Más tarde rechazó cualquier connivencia con Rusia y acusó a su antecesor, el demócrata Barack Obama, de no haber hecho nada contra los ataques de hackers. ¿Y por qué no lo hizo, según él? "Porque creía que la estafadora Hillary Clinton iba a ganar las elecciones, por eso".

El hecho de que el fiscal general adjunto Rod Rosenstein presentara la acusación tres días antes de a cumbre con Putin muestra una vez más que Trump y su Gobierno no siguen una misma línea en lo que respecta a Rusia.

Donald Trump y Vladimir Putin volverán a estrecharse las manos este lunes. AFP

Las autoridades estadounidenses venden armas a Ucrania, aplican sanciones contra Moscú, expulsan a diplomáticos rusos, acusan al Kremlin de violaciones de los derechos humanos. Pero Trump no parece apoyar realmente estas medidas. Aunque dice que nadie ha seguido una política más dura contra Moscú que él, socava constantemente la línea oficial, por ejemplo al sembrar la duda de que Estados Unidos pueda reconocer la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia.

Mirá también

Rusia estudia abandonar el pacto para el control de las armas químicas

Los asesores de Trump tuvieron que salir a desmentir la posibilidad de que el presidente haga concesiones a Putin. El embajador estadounidense en Moscú, Jon Huntsman, declaró que se le pedirán cuentas por su papel en las guerras civiles de Siria y Ucrania, así como por los presuntos ataques informáticos contra Estados Unidos.

Será muy difícil confirmar sin embargo la veracidad de estas declaraciones y los resultados del encuentro si Trump y Putin se reúnen (como se prevé) a solas y después dan una conferencia de prensa conjunta. El encuentro comenzará al mediodía local.

Las muñecas Matryoshka con imágenes de Trump y Putin. AFP

Rusia rebajó las expectativas antes de la cita de manera clara. Sería un éxito solamente retomar el diálogo normal, dijo el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov. "Casi todos los canales de comunicación que se crearon en los últimos 10 años están congelados".

Para el Kremlin ya es un logro que la cumbre se celebre, ya que parece que se ha acabado la época de aislamiento que comenzó tras la anexión de Crimea. Con su intervención en la guerra de Siria, Rusia volvió a cobrar gran peso internacional.

Y Putin no se enfrentará a Barack Obama, quien calificó despectivamente a Rusia de potencia regional, sino Trump, que aseguró que se puede imaginar ser amigo del ruso.

La visión de los medios rusos sobre el presidente estadounidense ha ido variando con los meses de forma bien orquestada desde la celebración de su victoria a la decepción y ahora una cierta actitud de desdén.

Marchas en Nueva York contra la cumbre de presidentes. AFP

Moscú sacó sus conclusiones del encuentro de Trump con el norcoreano Kim, opina el experto Vladimir Frolov en el Moscow Times. "Putin ve lo fácil que fue para Kim Jong-un debilitar la posición negociadora de Estados Unidos para garantizar la imagen de un éxito de Trump en Singapur".

Y Putin tiene objetivos muy concretos. Quiere evitar que siga creciendo la presión estadounidense sobre Moscú, subraya Frolov. Rusia ha sobrellevado relativamente bien las sanciones hasta ahora, pero con la nueva ronda de abril Estados Unidos intervino de forma directa en la estructura de propiedad de importantes compañías rusas.

Miembros del partido True Finns de Finlandia apoyan al presidente Trump en Helsinki. EFE

Por ejemplo, el millonario Ole Deripaska tuvo que abandonar el control de Rusal, un gran productor mundial de aluminio. "Esto (piensa Frolov) socava el deseo de Putin de una plena soberanía de Rusia".

¿Cuál será entonces el resultado oficial de la cumbre de Helsinki? Frolov cree que Putin podría comprometerse a que Rusia no intervendrá en las elecciones parlamentarias previstas en noviembre en Estados Unidos, un éxito que Trump podría vender en casa.

El comentario de Frolov muestra sin embargo cuántas cosas han pasado desde que Trump llegó al poder, si es posible vender como un éxito un mensaje de este tipo en una democracia.

Agencia dpa.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.