Tres campeonas de UAI Urquiza analizan el presente del fútbol femenino

Deportes
Lectura

Mariana Larroquette, máxima goleadora del fútbol femenino de AFA con 45 tantos -incluido un triplete a Boca en la final del domingo pasado- llega a la redacción de Clarín con la

Copa de Oro en sus manos. La esperan sus compañeras Miriam Mayorga y Karen Vénica. Enseguida se entusiasman recordando la aún fresca hazaña que catapultó a UAI Urquiza a su cuarto título y ratificó el crecimiento del fútbol femenino en nuestro país. Romina Sacher, la inquieta y eficiente Jefa de Prensa de UAI Urquiza, completa la postal de la felicidad pintada con rouge y salpicada con perfume de mujer.

"Para mí fue algo soñado, ganarle a Boca una final y metiéndole cuatro goles, algo que ningún equipo consiguió, jugando nuestro mejor partido del año. Y después compartirlo con nuestras familias", resalta Vénica, 26 años, volante, estudiante de periodismo. "En lo personal lo disfruté mucho. Trabajamos toda la temporada y en este último partido desplegamos con firmeza la idea de juego pretendida por el técnico, Portanova, que volvió a dirigirnos", dice Mayorga, 28 años y también volante, recientemente recibida de médica.

La goleadora Larroquette, 25 años, estudiante del Profesorado de Educación Física, indica: "hoy por hoy sigo sin caer. No me pasó nunca hacer goles en una final, o sacarle cuatro de diferencia a Boca. Hacemos un gran sacrificio entrenando y jugando para cumplir con lo pedido por el cuerpo técnico. Es una satisfacción demostrar que somos el mejor equipo de la Argentina".

Mariana Larroquette, el nombre del gol femenino. Foto: Silvana Boemo.

Mariana Larroquette, el nombre del gol femenino. Foto: Silvana Boemo.

"Soy de Guadalupe Norte, provincia de Santa Fe, y empecé a jugar a los 10 años. Jugaba con mi hermano mayor y sus amigos. Al principio fue díficil porque era la única nena. Hasta que me dio la edad jugaba en una Liga. Pero después tuve que ir a Reconquista para integrar un equipo femenino. Hasta que en 2013, el entonces técnico de UAI Urquiza, Diego Guacci me ofreció venir a Buenos Aires. El club me otorgó un departamento para vivir, una beca y un viático y ni lo dudé", rememora Vénica.

Mayorga se remonta a su pasado: "anduve con la pelota de fútbol desde que tengo conocimiento. Soy de Bariloche y después de jugar con chicos me sumé, a los 10 años, a un equipo de una liga de mujeres. Allá por una cuestión climática jugábamos al futsal la mayor parte del año. Y un par de meses al aire libre pero en cancha de nueve. También me vio Diego Guacci, en un torneo, y me ofreció venir a UAI, que me brindó departamento, beca de estudio y viáticos. Además de jugar en AFA tenía la oportunidad de estudiar medicina".

Karen Vénica, santafesina y estudiante de periodismo. Foto: Silvana Boemo

Karen Vénica, santafesina y estudiante de periodismo. Foto: Silvana Boemo

"Yo juego desde los 6 años, soy de Castelar y los amigos de mi hermano venían a buscarlo para jugar. Pero él no jugaba bien, entonces me invitaban a mi, ja, ja. Era bueno tener un club, Bogado, en la esquina de casa, donde jugué con varones hasta los 13 años en cancha de cinco. Después, por la edad, tuve que salir a buscar un equipo femenino, que en ese momento era difícil. Fui al club Los Andes, de Vicente López. Después estuve ocho años en River y uno en Universidad de Chile", recapitula Larroquette. Y admite: "tuve la suerte que mis padres no me prohibieron jugar al fútbol, este presente se lo debo a ellos. En mi familia todos son fanáticos del fútbol, mis abuelos, mis padres, tuve la suerte de nacer en una familia futbolera".

Miriam Mayorga vino de Bariloche para ser pieza importante en el mediocampo de UAI. Foto: Silvana Boemo.

Miriam Mayorga vino de Bariloche para ser pieza importante en el mediocampo de UAI. Foto: Silvana Boemo.

No hace demasiado tiempo atrás el fútbol femenino no estaba bien visto en Argentina, por influencias del machismo. Afortunadamente esta tendencia se revirtió en los últimos tiempos. "Hubo un cambio rotundo, antes no se veían muchas chicas jugando y hoy pasás por canchas de fútbol 5 y ves muchas mujeres. Antes se decía que era un deporte sólo para hombres. A mi papá al principio no le gustaba mucho que yo jugase. Pero se dio cuenta que el fútbol era mi pasión. Creció mucho el fútbol femenino en nuestro país", opina Vénica.

Asiente Mayorga: "era algo más cultural, el paradigma que el fútbol era sólo para hombres. En la escuela, los varones jugaban al fútbol y las chicas teníamos que elegir entre voley, handbol o basket. Hoy se abrieron otras posibilidades y se nota en la cantidad de escuelitas de fútbol femenino en Buenos Aires y en el interior".

Suma su aporte Larroquette: "Se revirtió la mirada. Estando al frente de un grupo de chicos un día armé un partido de fútbol mixto. Y las chicas se mostraron muy motivadas y pedían seguir. Por suerte en el presente el fútbol para chicas es aceptado y respetado".
Tres campeonas, en su visíta a Clarín. Foto; Silvana Boemo.

Tres campeonas, en su visíta a Clarín. Foto; Silvana Boemo.

De todos modos, Argentina está lejos, deportiva y económicamente de las potencias. "No estamos al nivel de países como Estados Unidos, Alemania, España o mismo Brasil y Colombia, que son profesionales. Tengo esperanzas que se achiquen esas distancias. Obviamente eso lleva tiempo. Se podría, con dedicación y apoyo de los clubes y la AFA, eso será fundamental", considera Vénica.

"Debe empezar por los clubes y después reforzarse en AFA, Debería empezar a emparejarse en el aspecto económico con las potencias. No depende de nosotras, las jugadores, sino de los dirigentes", opina Larroquette. Mayorga agrega: "El material está, acá tenemos excelentes jugadoras, muchas jugando en el exterior. Profesionalizar y reforzar el fútbol femenino argentino depende de personas con poder y decisión. Seguramente en algún momento llegará".

Mayorga con la Copa de Oro en alto, tras la consagración.

Mayorga con la Copa de Oro en alto, tras la consagración.

Larroquete, además de figura del UAI Urquiza campeón se destaca en la Selección Argentina. Un seleccionado que sufre el ninguneo y el desamparo de la AFA y contra viento y marea -escaso tiempo de preparación, viáticos miserables, poco apoyo- finalizó tercero en la Copa América consiguiendo un cupo para el repechaje, ante un equipo de la Concacaf en noviembre, apuntando al Mundial Francia 2019. Consultada, la delantera responde: "no queremos ser conocidas por protestar, como hicimos en Chile, por algo que merecemos. Somos una Selección Argentina, y merecemos el mismo respeto y oportunidades que todos los representantes nacionales".

Mariana Larroquette y uno de sus festejos con la Selección Argentina.

Mariana Larroquette y uno de sus festejos con la Selección Argentina.

Combinar horarios de trabajo, estudio y compartir tiempo con la familia obliga a las futbolistas a hacer malabares. "Tomo al fútbol como mi prioridad -dice Larroquette-, mis actividades se acomodan de acuerdo a los entrenamientos. Estoy cursando el Profesorado de Educación Física, que lleva unos cuatro o cinco años pero yo voy por seis años y medio. Hasta tuve que interrumpirlo por un año. Pero no me arrepiento. Esto te desgasta la cabeza, justo tengo que rendir un examen y entre la final y los festejos casi no pude estudiar, ja, ja".

Mayorga afirma: "siempre digo que soy una agradecida a la vida porque me permite hacer las dos cosas que más me apasionan: fútbol y medicina. Es cansador y desgastante. UAI está bien organizado y sabemos que se entrena por la tarde, tenemos el horario definido y se prioriza. Por eso sabemos que tenemos disponible para estudiar o entrenar a la mañana o a la noche ".

"Como amo al fútbol me encantaría dedicarme cien por ciento. Entrenamos cuatro veces por semana y los domingos jugamos. Por este deporte tengo que dejar muchas cosas de lado: cumpleaños, bautismos, reuniones familiares. Mis parientes están lejos y no siempre puedo visitarlos. Es un esfuerzo grande, pero no me quejo", señala Vénica.

Además de la vuelta olímpica, las chicas de UAI Urquiza se llevaron otro premio: la clasificación a la Copa Libertadores. "La voy a jugar por tercera vez -cuenta Mayorga- y me vuelvo a emocionar porque es la competencia máxima a nivel clubes. Echo una mirada atrás y me veo en la canchita de tierra en Bariloche y no lo puedo creer".

Presente feliz de Miriam Mayorga: campeona con UAI y título en la Universidad.

Presente feliz de Miriam Mayorga: campeona con UAI y título en la Universidad.

"Yo también la voy a disputar por tercera vez, Es algo único. En la primera oportunidad salimos terceras y estar entre los tres mejores equipos del continente fue algo muy lindo. Me ilusiono y ahora el objetivo es traer la Copa", manifiesta Vénice. Larroquete señala: "será mi primera Libertadores, es el sueño que me faltaba cumplir. No caigo en esta realidad".

Las virtudes que llevaron al conjunto de Villa Lynch al título marcan respuestas en común. "Lo mejor fue el grupo humano. Hay un gran respeto y amor por el fútbol de las jugadoras y el cuerpo técnico. Y el sacrificio y el esfuerzo diario fue la base", argumenta Vénica.

Mayora considera que "salir campeonas fue el fruto del trabajo que venimos haciendo desde que volvió Germán Portanova. Aportó su idea de juego y los resultados están a la vista. El final fue increíble, como jugamos ante un grande como Boca". Coincide Larroquette: "el grupo humano fue fundamental, adentro y afuera de la canchas, somos como una familia. Tenemos muchas chicas del interior que toman este deporte con mucho profesionalismo, a pesar de ser amateur, y responsabilidad".

#ElFemeninoaxCronica Mariana Larroquette, jugadora de @clubuaiurquiza: “Tuve la revancha del partido de ida. Estoy muy contenta por los goles” pic.twitter.com/izjIlIZr0x

— #ElFemenino???? (@FemeninoAFA) 9 de julio de 2018

Tras caer 2 a 1 con Boca en la final de ida, la vuelta reflejó un rotundo 4 a 0. Manifiesta Mayorga: "en lo personal tenía algunas dudas, porque en el campeonato de locales le habíamos ganado sólo 1 a 0 a pesar que tuvimos muchísimas situaciones de gol. Y la suerte a veces supera los merecimientos. Cuando entró el primer gol nos relajamos pero seguimos yendo para adelante".

Karen Venica y su dominio de balón.

Karen Venica y su dominio de balón.

Sobre esta final soñada, Vénica dice: "no esperábamos una diferencia tan grande. Pero confiábamos porque en nuestra cancha nos hacemos fuertes. A los 40 minutos del segundo seguíamos presionando y buscando más goles". Y para cerrar Larroquette lanza: "yo no dudaba para nada, porque somos ampliamente superiores a Boca, en características de jugadoras y en actitud. La cancha de Boca no favorece nuestro juego, por las dimensiones y el pique de la pelota, pero en Villa Lynch pudimos desarrollar nuestra capacidad. Y hasta pudimos hacer un par de goles más".

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.